Namasté querido colega en prosperidad.
¿Recuerdas que en ediciones anteriores te he hablado de los principios herméticos? En esta ocasión quiero centrarme en el principio de Vibración que dice: “Nada está inmóvil, todo se mueve; todo vibra.”
Varias veces te he comentado sobre la vibración que ocurre en todo el Universo, desde lo sutil, como un sentimiento, hasta lo más denso, como una roca.
La diferencia entre las manifestaciones de la materia, de la mente y del espíritu, radica en su tipo de vibración. Desde el plano más elevado hasta la más densa materia.
Como sabes, la vibración hace que lo que tenga una frecuencia idéntica o similar se atraiga y lo que vibra distinto se repele. Por eso, cuando te sientes enamorado, es cuando más pretendientes tienes… Cuando estás vibrando en carencia, atraes más carencia.
¿Con qué te gusta conectarte más? No sé tú, pero a mí me fascina la vibración del amor y mi intención al comenzar los días es sintonizarme a su frecuencia.
Entonces esta semana, te invito a que vibres en abundancia. Si notas que estás en una frecuencia de miedo o carencia, ¡ponte a meditar! Usa afirmaciones (enunciados en presente, positivo y primera persona) y ora a tu Divinidad rindiéndote ante su sabiduría y disponiéndote a recibir ayuda.
Espero que esto te dé mucha Luz y te asista en conectar con tu poder. Dios quiere que seas abundancia. Elige experimentarla en todas las áreas de tu vida.
Te mando un abrazo con todo mi cariño.
Namasté.
Andrea de la Mora ❤









